El Cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, inaugura la “Casa de la Cultura” de la diócesis madrileña, como sede de la nueva Delegación Episcopal de Cultura.

El viernes 2 de octubre en la Capilla del Obispo tendrá lugar la inauguración de la Delegación episcopal de cultura de la Archidiócesis de Madrid, y reinaugurará la Capilla del Obispo, sede de dicha delegación.

Han confirmado su asistencia a este acto más de doscientos invitados, entre autoridades municipales y de la comunidad de Madrid, autoridades vinculadas al mundo de la Cultura, directores de museos, y artistas plásticos y escénicos (pintores, escultores, arquitectos, directores, guionistas y críticos de cine y de documentales audiovisuales, actores, compositores musicales, cantantes), asi como periodistas y promotores y benefactores culturales.

En la inauguración se presentarán los equipos de la Delegación Episcopal de Cultura: el Equipo “Atrio de los Gentiles” para el diálogo con el pensamiento contemporáneos, y el equipo “Espacios para el diálogo” con el mundo del arte y con los artistas, creyentes y de convicciones no religiosas, especialmente con aquellos más desconocidos hasta ahora en los ámbitos eclesiales. Se proyectará un video de presentación de la nueva delegación, así como un video para las visitas turísticas de presentación de la Capilla del Obispo, joya singular y único exponente de la arquitectura gótica isabelina y del arte renacentista en Madrid.

También habrá dos presentaciones de varias incoativas concretas: el director de Cine Eduardo Armiñan presentará la proyección de su documental “El país de las dos culturas”, el reconocido artista Hanoos Hanoos presentará la primera exposición pictórica titulada “De Babel a Shahrezade”, y el mismo delegado explicará la propuesta de los “martes culturales” que empezarán el martes 6 de octubre con un ciclo de conferencias sobre la encíclica Magnifica humanitas con el pensamiento y el arte contemporáneos. Durante el acto intervendrá la Capella Matritensis de música renacentista.  

Iniciativa del Cardenal arzobispo.

Desde 2023, con el Cardenal José Cobo al frente de la Archidiócesis de Madrid, se han multiplicado las iniciativas de la Pastoral de la Cultura, a instancias del arzobispo, ya sea directamente, propiciando encuentros con personas relevantes del mundo de la cultura, sobre todo artistas de diversas disciplinas, como a través de otras instituciones diocesanas, como son la Comisión para la renovación pastoral del Centro de Madrid, o la Delegación Episcopal de Infancia y Juventud, propiciando, por ejemplo, con esta delegación, sucesivos encuentros con “misioneros digitales”, actores del mundo de la creatividad digital e influencia en las Redes Sociales.

En marzo de 2026, fue deseo del Cardenal José Cobo retomar la iniciativa de la Delegación Episcopal de Cultura, sin delegado y sin funcionamiento desde hace años, para encauzar y animar el trabajo que en este ámbito pastoral se está ya realizando, y para crear nuevas iniciativas, orientadas desde un plan pastoral específico de Pastoral de la Cultura. Para ello nombro a Manuel Mª Bru Alonso, hasta entonces delegado episcopal de catequesis, y en su tiempo, de Medios de Comunicación Social, nuevo delegado episcopal de cultura. Y proveo para la Delegación La Capilla del Obispo, con el adjunto Palacio de los Vargas, como sede de dicha Delegación y “Casa de la Cultura” de la Archidiócesis Madrileña.

La inauguración de la Delegación Episcopal de Cultura es inseparable del legado del Viaje de León XIV a Madrid de hace tres meses. Especialmente del Encuentro del Santo Padre con “el mundo de la Cultura, el arte, la economía y el deporte” en el Movistar Arena, expresión sin precedentes del diálogo fe/cultura de la Iglesia con toda la sociedad civil, y con todas personas que las conforman, a los que les une, como los presento el Cardenal José Cobo al Papa, el deseo de “salir de sí mismos”, para “intentar hacer un mundo mejor, más justo, y más bello”. De hecho, entre las líneas del nuevo Plan Pastoral de la Archidiócesis de Madrid el arzobispo explica que “Madrid necesita una Iglesia que dialogue sin miedo, que escuche antes de responder, que construya puentes allí donde otros levantan muros y que anuncie el Evangelio con un lenguaje cercano, sereno y esperanzador”.

Objetivos de la Delegación Episcopal de Cultura.

El primer objetivo es un “objetivo marco”: marca y enmarca los otros cuatro objetivos específicos. De los cuales, los dos primeros apuntan al diálogo ad extra con el mundo de la cultura en Madrid, y los dos siguientes procuran la promoción y capacitación ad intra para suscitar, educar y acrecentar este diálogo en la comunidad cristiana. Los objetivos son los siguientes:

1º/ Derribar muros y levantar puentes. Derribar los muros de la confrontación cultural, y entablar puentes de diálogo con el hombre de hoy, inmerso en un contexto cultural con variables complejas que para bien o para mal lo determinan, y con nuevas expresiones culturales que le resultan atractivas o provocativas, tanto al más cercano a la Iglesia, como al más alejado y lejano de ella. 

2º/ Hacerse presente en los espacios de debate cultural en la sociedad madrileña, en los ámbitos de reflexión e intercambio de líneas de pensamiento filosófico y antropológico, y entablar relaciones positivas con sus interlocutores.  

3º/ Hacerse presente en el mundo de la cultura y de sus diversas expresiones artísticas (literatura, teatro, música, artes plásticas, cine y creatividad y audiovisual, etc…), primordialmente con las más vanguardistas, y entablar relaciones positivas con sus interlocutores.

4º/ Que la Pastoral de la Cultura en Madrid tenga como método y como meta la cultura del Encuentro: Como método sabiendo mirar (no sólo ver), escuchar (no sólo oír) y acoger (no sólo encontrar) a todos los interlocutores de esta pastoral, respetando y valorando su identidad y sus manifestaciones culturales; y como meta que todos los diálogos culturales realizados lleven a la promoción de la cultura del Encuentro.

Ámbitos y espacios de la Delegación Episcopal de Cultura.

Con el fin de atender a todos y cada uno de estos objetivos, distinguimos tres tipos de actividades de la Delegación Episcopal de Cultura, atendiendo a tres ámbitos distintos de su atención pastoral, determinados por dichos objetivos.

Sin olvidar que todas las previsibles actividades de la Delegación respondan al primer objetivo, como objetivo marco, a saber: “Derribar muros y entablar puentes…”. Así como al cuarto objetivo: “Que la Pastoral de la Cultura en Madrid tenga como método y como meta la cultura del Encuentro…”. Objetivos ambos absolutamente decisivos para la determinación no sólo de la respuesta al “qué” hacer de la Delegación, sino sobre todo al “como” hacer de la Delegación. Y esto es importantísimo porque un mismo esquema formal y nominal de actividades propias de la actividad pastoral con el mundo de la cultura podría servir para una pastoral de confrontación reactiva que para una pastoral de diálogo proactivo, ya sea con el mundo de la cultura en su conjunto, ya sea con el mundo de cada ámbito distinto de expresión cultural y artística. Los cinco criterios, pero sobre todo el primero, y los textos citados del Cardenal Cobo como “fundamento” de dichos criterios, nos dan la clave hermenéutica pastoral necesaria para entender cada uno de los objetivos y para orientar cada actividad de la Delegación que de ellos se derive.

A partir por tanto de estos dos objetivos de referencia común para todas las actividades de la Delegación, se trata entonces de distinguir entre:

  • Los ámbitos del diálogo de la fe con el pensamiento contemporáneo (que convenimos en aglutinar, bajo el paraguas del concepto de “Atrio de los Gentiles”, en los que se trataría de canalizar el desarrollo concreto del segundo objetivo: “Hacerse presente en los espacios de debate cultural en la sociedad madrileña, en los ámbitos de reflexión e intercambio de líneas de pensamiento filosófico y antropológico, y entablar relaciones positivas con sus interlocutores”.
  • Los espacios específicos para el diálogo fe/cultura, llamados “Espacios para el diálogo”, en los que se trataría de canalizar el desarrollo concreto del tercer objetivo: “Hacerse presente en el mundo de la cultura y de sus diversas expresiones artísticas (literatura, teatro, música, artes plásticas, cine y creatividad y audiovisual, etc…), primordialmente con las más vanguardistas, y entablar relaciones positivas con sus interlocutores”.
  • Y, en tercer lugar, las aulas específicas de formación en el diálogo fe/cultura, bajo el paraguas del “Aula de cultura”, que tratarían de canalizar el desarrollo concreto del quinto objetivo: “Fomentar la formación de los evangelizadores de Archidiócesis de Madrid, especialmente de los laicos, en los diversos ámbitos de expresión cultural y en las diversas disciplinas artísticas, proponer espacios, cursos y programas concretos para esta formación, y suscitar nuevas vocaciones artísticas, sobre todo entre los jóvenes”.